jueves, 3 de marzo de 2011

La obviedad de un actuar obtuso

1 comentarios
 

Hablar de cooperación colaborativa no suena a nuevo en estos días, más aún, cuando de manera sistematica podemos observar como las redes sociales se especializan y fortalecen tanto en el discurso como en la práctica.

En este mundo globalizado, inteconectado,donde todo lo publicado genera efectos en tiempo real. Me parece necesario, es más, prioritario, ir generando equipos de trabajo multidisciplinarios enfocados a temas específicos tales como el fortalecimiento de los aprendizajes sociales y el uso efectivo de las Ntics, a fin de ir acortando brechas entre lo digital y lo real.

Más de una vez he sido objeto de críticas y burlas desde el fariseismo análogo, como también del ortodoxo mundo de lo virtual por lo virtual ,al proponer casi de forma majadera que es posible generar otro sujeto social .Un actor participativo , critico y propositivo , informado y conciente tanto de sus derechos como obligaciones,constructor de un empoderamiento ciudadano mediante una nueva tricontinental: la Digital .

Bueno, a primera lectura, este post suena como un delirio trasnochado de utopías inconclusas ,pero la verdad es más lapidaria aún.

Es una suerte de paradoja que a mayor cantidad de ordenadores sea más restringido su uso,(juegos en línea , comercio electrónico,porno on demand en resúmen endeudamiento en general) y que mientras más conocimiento se desarrolla en tiempo real y de manera gratuita en las mejores universidades del mundo, los sistemas educativos de mayor calidad en algunos de nuestros países sean concidentemente aquellos de más alto costo, restringidos a una minoría que por esas casualidades del destino son aquellas que son las dueñas del capital, impidiendo la posiblidad alguna de movilidad.

Resulta casi un insulto a la inteligencia, como de manera sistematica y producto nada más que de nuestra propia abulia , nuestro miopismo colectivo o peor aún nuestro analfabetisto funcional, sigamos esperando que de manera casi milagrosa las voluntades políticas cambien de forma conjunta hacia un mundo más justo, donde la dignidad sea un derecho y no un slogan anquilosado de estructuras que sucumbieron frente a sus propios juegos burocráticos .

Sé que a más de alguno este texto le sonará a berrinche posmo o iluminismo progresista , pero no es así , porque el progreso como tal se entrampa cuando pone en juego la equidad y mantiene un determinismo social vergonzoso, que hace que cada año aumente un volúmen inpensado de cesantes ilustrados sumidos en depresiones que los sistemas de salud no son capaces de cubrir.

Pero el progreso, el desarrollo como fin último , ese discursillo inclusivo tan manipulado en las campañas de quienes ostentan en grandes salones los beneficios pagados con el sacrificio de familias completas que tienen que vivir un mes de corrido con lo que cuesta para ellos quizás un par de corbatas traidas de algún pret a porter.

Mientras el mundo se cae a pedazos por nuestro afán enfermizo de superioridad, seguimos sumidos en un subdesarrollo mental, en un subdesarrollo humanitario, donde los estados prefieren invertir en armamento para alimentar el lenguaje de la amenaza y la filosofía de la sospecha como herramienta de dominación soterrada y transmitida en vivo y en directo por una televisión cada vez más cargada al sin sentido de la violencia sistemica transformada en ratting, que en educación o salud.

Desde acá, desde el sur del mundo seguimos construyendo de manera colectiva y colaborativa. Sin más armas que nuestros sueños de creación de conocimiento como poder y su socialización como herramienta de transformación social concreta.

Quizás pódría haber entregado algunos datos o hacerme el bobo y atormentar la cabeza para evitar que mis dedos sobre el ordenador rompieran el silencio a fin de ser políticamente correcto . Pero mucho de lo que vivimos a diario no lo es y nuestro silencio colectivo nos convierte en complices de este proceso de embrutecimiemiento que nos hace olvidar que un buen orador vale más que cien fusileros y que las condiciones son otras , aunque las contradicciones las mismas
y es tiempo ya de ir abriendo cercos y salir del ghetto para vislumbrar nuevos horizontes

One Response so far.

  1. Eleodi says:

    No estamos solo, somos unos cuantos, que sí creemos en el compartir de conocimiento, en la colaboración, lo que es ahora unas simples redes sociales, sera más adelante en comun denominador, creo firmemente que habrá cambios significativos, en nuestra forma de aprender, enseñar y comunicar.
    Eleodina

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